agosto 25, 2011

Historias




Irrumpió de súbito en la habitación. Llegó pidiendo a gritos silenciosos, acallados, explicaciones respecto de cosas inexplicables. Desencajada manoteaba hastiada de no entender.

¡Cómo si alguien entendiera algo!

Y mientras tanto, detrás de estos ojos todo ocurría en cámara lenta, como cuando el mundo se detiene en tu mente para asegurarse de que no dejará espacio sin rellenar de dolor que habrás de recordar.

Su voz y esas frases que no pude mantener fuera de mí me han cambiado.

Cada verdad tiene su historia.




agosto 23, 2011

Ausencia matinal

Como todas las mañanas, tomé la chapa en un movimiento robótico, automatizado, inconciente... la giré y pasé de largo frente a él. Levanté la tapa del inodoro y aún adormilado fijé la mirada en una imperfección de la pared que no me era conocida mientras hice lo mío.

Di media vuelta. Tomé el cepillo de dientes, la pasta,... lentamente levanté la mirada y finalmente lo observé sin verme, miré a través de mí, de él. Eso explicaba los apresurados pasos en el corredor de madrugada. El atropellado bajar de escaleras y el portazo seguido por gritos incomprensibles que se confundían con la niebla,... hasta alejarse hablando solo entre árboles de brazos erguidos y espectrales.

El otro día supe de él pues me dijeron que me vieron rondar por ciertos rumbos cantando una canción.









agosto 19, 2011

Correr

A veces corro para encontrar respuestas. Corro tras las elusivas narrativas que han de dar coherencia a lo que como vida entiendo. Corro construyéndolas. Destruyéndolas.

A veces corro de mí. Pero siempre por mí. Corro para ver a mis ancestros y a veces para olvidar. Corro para estar solo y discutir conmigo. Para encontrar fuerza gastándola. Para dormir. Para vivir un poco más. Por las endorfinas. Corro porque a veces quisiera gritar. Por salud física y sobre todo mental.

Corro porque caminar me sobra y volar me falta.



Sometimes

Sometimes, life seems to be passing by real quick. Some other times though, it seems to be slowing down on me, with me, for me...

Sometimes, I recall those days gone by and run. I think and smile. I think and regret. I think and live. Or do I die?

Sometimes, most of the times, nobody seems to listen. Nobody seems to care. Nobody seems to be able to listen and nobody seems to be willing to care.

Sometimes, only sometimes I wish this wasn't ephemeral.


agosto 12, 2011

De temores y algo más...

Me aterra y da tristeza la gente demasiado estructurada, desde siempre. Los veo y no puedo sacarme de la mente la idea de que son personas que tratan de escapar a la contingencia humana, a lo espontáneo, ... y lo que es peor, al individuo dentro de ellos y de los que les rodeamos.

Me aterra y genera una profunda sospecha el idealismo. En su nombre, se han cometido atrocidades y a la hetérea imagen de sus arbitrarios contenidos se ha pretendido moldear sociedades. Me entristece el idealismo porque está condenado a la frustración. Porque la búsqueda de elíxires obedece a otros estados civilizacionales, a platonismos incongruentes con una visión humanista y pragmática.

Abrazar la humanidad dentro de nosotros es asumir la contingencia y amarla por ser nuestra, es luchar contra corriente por mil años para conseguir un breve remanso de unos días si es necesario, es encarar las bonanzas y las tormentas con igual pasión, es levantarse para usar el tiempo y no dormir despierto, es comprender, pero sobre todo, vivir el hecho de que no hay sentido de la vida sino sólo el que con actos y no palabras, ponemos nosotros en la vida, día con día.



agosto 07, 2011

Creencias

Quien no cree en la luna está condenado a pensar que no es sino una ilusión inalcanzable, una imagen en el cielo. Jamás la pisará.

Asimismo, quien no cree en el paraíso no puede verlo jamás. Y lo que es peor. Jamás lo vivirá.

El futuro está hecho del hoy continuado de ayeres deseados y anhelados. El mundo es de quien sueña lo imposible. La tristeza de quien en la lucha se lamenta por no haber llegado sin darse cuenta que por eso no llega.

Bendita sea el alma de quien sueña con un mundo mejor y vive sus sueños.

julio 26, 2011

Explicación no pedida

Tiene más de un mes que no alimento este blog con más entradas. Y es que entre las ocupaciones diarias a veces no encuentro la disciplina para asomarme por esta breve ventana al ciberespacio. Además, debo reconocer que vivir en México a veces me confunde y me hace en más de un sentido, pensar en un circo inmenso de múltiples pistas... Todo mundo al mismo tiempo viendo nada.


Tras larga ausencia quizá podría vaciarme en líneas relativas al así llamado por los medios, "beso del diablo" que la Maestra dio al Jefe de Gobierno capitalino. Podría encontrar fértil campo para labrar en torno a las eternas disputas partidistas o sumarme a los cuestionamientos contra el maltrecho IFE cuyo Consejero Presidente niega vehementemente que haya crisis en la institución otrora más prestigiada del país a pesar de que carece de tres de sus miembros en violación a la Constitución y la ley electoral vigente, amén de estar secuestrada de facto por la incidencia de los institutos políticos.


Mucho se podría teorizar y se teoriza en torno a la idoneidad de los candidatos o suspirantes de tal o cual color, en torno a los fenómenos políticos de la actualidad mexicana y sus diversos actores, lo cierto es que la mente se ausenta del hoy por vivir en la ansiedad pre electoral. ¿Y el hoy? Lo hemos relegado y con ello a nosotros mismos.


Podría en efecto, tratar de exponer un par de párrafos en torno a esos o muchos otros temas que ruedan en mi cabeza pero quizá sólo deba decir que me preocupa mi país y la que siento como mi gente, que no deseo perder la fe en él a pesar de la adversidad. Quizá, sólo quiero decir que volteo a mi alrededor y no encuentro mucho más que decisiones, posiciones y ambiciones protagónicas y partisanas que en muchas ocasiones ignoran por completo al otro de un modo deliberado y doloso. Veo un marco institucional que no es acorde ni está alineado con lo que hacemos o queremos hacer o ser. Una caja de herramientas que no sirve para reparar el México del hoy y grupos que se niegan a adquirir o crear nuevas, porque "no vaya a ser que destaque mi adversario." Y en medio, veo una sociedad que no encuentra pero ya exige los canales para presionar y hasta ejercer por sí las decisiones, cansada de esperar pero creo que con pocas posibilidades (al menos en el muy corto plazo y espero equivocarme) de cambiar tal situación de un modo efectivo y cabal.


Las crisis políticas suelen ser motor de cambios profundos. Ojalá no se nos vayan más generaciones sacrificadas por la parsimonia, la ceguera y el fútil empecinamiento que nubla las mentes de quienes tienen el mandato de servir intereses más altos que sus declaraciones de principios y plataformas. Ojalá, se asuman a sí mismos y nos asumieran como actores y no como engranes.






junio 01, 2011

Sinsentidos educativos

Me llamó poderosamente la atención escuchar el día de hoy en la radio al Secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, en una entrevista con el periodista Carlos Puig en torno al tema de la evaluación de los maestros. Y es que al ser cuestionado por el comunicador respecto de si las evaluaciones que se practiquen a los docentes, podrán también ser eventualmente utilizadas, bajo un esquema normado y al efecto aplicable, como evidencia de las deficiencias de los profesores con miras a justificar si fuera el caso,  una terminación de la relación laboral sin responsabilidad para el patrón, en este caso, la Secretaría de Educación Pública; ante tal interrogante, el secretario señaló como si fuera una verdad de perogrullo, que para que ello pudiera en un futuro (cuya lejanía jamás precisó) ser aplicado de tal forma, se requería "climatizar" la medida.

A lo que se refería, según continuó el secretario Lujambio, era a que primero se debía socializar e internalizar la medida entre el profesorado. Me pregunto... ¡¿Convencerlos?! Me parece un exceso de política pero también de desapego con una realidad educativa nacional que requiere una profunda transformación con independencia de los actores sindicales, políticos y los tiempos electorales. El trazado de las líneas y ejes educativos no puede seguir siendo presa de los cálculos partidistas porque son mexicanos, los futuros ciudadanos y fuerza de cambio y trabajo de este país quienes pagan el precio de tales acciones.

En la indecisión estamos sacrificando día a día a niños y jóvenes que pretenden en muchos casos, ser instruidos como dice el dicho, por un tuerto en un mundo de ciegos. Es claro que no hablo de la mayoría de los profesores que no sólo cumplen sus obligaciones sino que dan más de lo que quizá les sería exigible pero que lo hacen por el más hermoso motivo que puede tener quien instruye, la vocación.

Hablo de la desnaturalización misma de la medición, del sinsentido al que ingresarían los educandos si el sistema va a evaluar con fines socializadores y climatizadores pero sin consecuencia alguna para aquellos que reprueben las evaluaciones a las que en virtud de su labor deban someterse y acreditar. En tal proceso de climatización podría eternizarse frente a diversos grupos de estudiantes y generaciones antes de su salida definitiva, el mal profesor que no conoce las más mínimas reglas de gramática y ortografía siquiera. El daño me parece evidente como para jugar al laboratorio con un sector que ya no aguanta tales medidas si en verdad se quiere tomar en serio la educación y el futuro de México y si se pretende paliar, que no revertir, los efectos de tantos desatinos e indecisiones oficiales por un lado y lastres sindicales por el otro, para que a partir de una determinada generación de estudiantes produzcamos mejores ciudadanos del mundo. No olvidemos que los chinos, indios y brasileños tienen políticas educativas agresivas y demandantes, no pierden el tiempo en esta carrera y no nos van a esperar.

Y es que el enquistamiento de la óptica patrimonialista en el ejercicio del servicio público, sin duda encuentra más propicio para echar raíces el terreno de la mediocridad y la autocomplacencia de "haber llegado", de "tener algo seguro" o de "tener cuando menos una placita" (diminutivo de plaza); sobre todo, si el sistema y el marco normativo no genera los incentivos contrarios para revertir o al menos, modificar tal actitud, tal visión. No nos sorprenda que por ello, los profesores y directores de planteles en toda la República se conduzcan como auténticos señores feudales en sus instituciones educativas y que se sirvan de ellas para hacer negocios de toda índole o como medios para impulsar sus aspiraciones políticas sindicales, municipales o locales.

Me parece aterrador que se haga el esfuerzo de medir por medir y que así se diga implícitamente al hablar de climatizaciones previas que no se justifican. Lo que no se mide no se puede corregir y medir sin afanes correctivos me parece un sinsentido que en poco abona a la de por sí apática y reacia postura de muchos docentes. Me parece que es como jugar un juego que aparte, cuesta mucho en recursos públicos como para ser aplicado así, para climatizar primero y luego vamos viendo. Se trata de estudio y conocimiento señor secretario que se pide a los profesores dominar razonablemente si pretenden instruir; se sabe o no se sabe. Es el método que aplican los docentes y con el que crecimos y hemos jugado todos como alumnos y tan cuestionable como pueda parecer tiene una racionalidad detrás que incluso en el ámbito de la educación pública debe ser premisa y sustento de la misma, la constante generación y reproducción de conocimiento de calidad en el marco de la política educativa trazada en sus prinicpios desde la constitución y planteada en el plan nacional de desarrollo. Me parece aterrador porque no concibo que se siga postergando el mejoramiento de la calidad educativa de esta forma. Me hace pensar en un mundo absurdo en el que todos pretendemos, actuamos lo que en realidad debemos hacer. Me parece que hay mínimos de congruencia que se deben defender cuando menos con la palabra.

No sé, quizá es un problema mío pero creo que no me convencería la idea de tener que sentarme a platicar con alguno de mis hijos para decirle que puede actuarlo todo y que si falla por causas imputables a él en la escuela (o cualquier otra cosa) no importa porque es un juego, porque es "de mentiritas", que aún así pasará ileso al siguiente ciclo escolar (o etapa de su vida) porque en realidad se está climatizando y que lo puede seguir haciendo indefinidamente. Estoy plenamente convencido de que tras semejante plática no encontraría paz. Simplemente, no podría sacarme de la cabeza la idea de estar criando, alentando y consintiendo mediocres.


Marcos Joel Perea Arellano